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SICALIPSIS

Palpa la noche helada y negra que canta desvelada,

Mira en sus pechos empapados el semen albino,

Acaricia la orilla del control,

Tienta con tus manos los excesos

Y la colección de drogas que disimula aterciopelada.

Con poesía pura que admira y espanta

Con cerveza tibia, bebidas y malas palabras

Cuerpos Hermosos que escapan de la muerte

Aprendiendo de las bestias a transitar por pasarelas

De bocas que se posan ciegas

De vicios, atuendos, de máscaras,

De cabellos despeinados y de coito,

Hay bromas obscenas

Hay palabras revueltas gritadas en algún callejón

Y la música palpita llenándolo todo,

Omnívora y vulgar

De espíritu salvaje, pasión y ánima

Bellísimas manos hurgan deslizantes

Y todo me da risa… un revolcón!!

Hay que subir y averiguar que tan alto se puede antes de saltar.

Mira la orilla del control, es el himen de la libertad.

Ahora, jóvenes y hermosos

Ahora, muérdanse

Ahora, enpepados, dipsómanos e inútiles como todo lo glorioso

Mojadas y erectos somos,

Pletóricos de belleza, espantosos, dorados y decadentes,

Impacientes en el puro paroxismo próximo,

Como partículas divinas,

Como monedas en el cuenco de un pordiosero:

Como un himen de albedrío que se rompe en la indecencia.

Como la libertad.